Recuperación de calor en sistemas de compresión
Un compresor transforma gran parte de la energía eléctrica en calor. En lugar de expulsarlo al ambiente, la recuperación de calor permite reutilizarlo en procesos auxiliares y reducir consumo de combustibles o electricidad en calentamiento. La viabilidad depende de horas de operación, temperatura disponible y demanda térmica en planta.
Aplicaciones y requisitos
Usos típicos. Precalentamiento de agua para servicios, apoyo a calderas, calefacción de espacios, o procesos que requieren aire/agua templados. La clave es que exista demanda térmica cuando el compresor opera.
Fuentes de calor. En equipos enfriados por aire, se recupera mediante ductos que redirigen aire caliente. En enfriados por agua, se implementan intercambiadores para transferir calor al circuito de proceso.
Control y seguridad. Se requieren compuertas o válvulas para desviar calor cuando no se necesita, evitando sobretemperaturas. Mantén protecciones térmicas, accesos para mantenimiento y materiales adecuados para la temperatura.
Estimación de ahorro. Con horas/año y potencia promedio (kW), se puede estimar energía térmica recuperable y contrastarla con el costo del combustible sustituido. La medición real (temperaturas y caudal) permite ajustar el modelo y validar el retorno.
Compatibilidad con eficiencia. La recuperación no reemplaza acciones como control de presión o fugas, pero complementa el paquete de eficiencia al aprovechar energía que de todos modos se disiparía.



